Noah pesó
Katrina levantó las aguas del lago Pontchartrain que rompieron los diques al norte de Nueva Orleans e inundaron el 90% de la ciudad. Las aguas contaminadas atraparon a decenas de miles de personas en albergues y a 1.400 embriones que estaban en el hospital de Lakeland dentro de tubos con nitrógeno líquido.
Rebekah y Glen habían tenido problemas de fertilidad y por eso en 2003 habían recurrido al hospital Lakeland y habían creado embriones para fertilización in vitro. De uno de esos embriones nació Glen, en agosto de 2004. Otros embriones quedaron en la clínica, y dos días antes de Katrina, las autoridades del hospital subieron los tubos donde estaban los embriones al tercer piso de la institución. Y se salvaron.
Todo fue gracias a que Belinda Sartor, experta en fertilidad del Instituto, se puso en contacto con la gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, y logró que algunos policías fueran hacia el hospital.
Dos semanas después de Katrina, en un día en el que hacía muchísimo calor (38°) -lo que es super perjudicial para los embriones- una decena de policías llegaron al hospital.
Los policías entraron en lanchas al edificio, retiraron los tubos con los embriones y los llevaron a otro hospital que no resultó tan dañado por el huracán.
Cuando Rebekah y Glen supieron que los embriones estaban a salvo, decidieron que era tiempo para un segundo hijo. Y así llegó otro Noé que sobrevivió a la inundación.
miércoles, 17 de enero de 2007
La increíble historia del bebé de probeta que sobrevivió al Katrina
Noah (que quiere decir Noé, en español) nació ayer por cesárea y saludable, casi 17 meses después de ser uno de los 1.400 embriones rescatados, entre la inundación con aguas contaminadas y un calor agobiante de una clínica en Nueva Orleans que quedó destrozada por el huracán "Katrina".
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