
La Universidad Federal de Ceará en Brasil acaba de poner a la venta la “píldora del perfume” para evitar el mal olor de la transpiración y que el asunto huela a rosas o casi. La maravilla de la bioingeniería se llama Fybersense y es una pastillita que después de tomarla hace que se libere un aroma de lavanda a través del sudor. Las píldoras, resultado de tres años de investigación, ya se comercializan por internet. El frasco de 90 grajeas sale 18 dólares.
El secreto de estas pastillas está en el cilantro, que no es dañino para la salud porque es comestible. Su efecto es similar al que se produce después de comer ajo o aceite de pescado: el olor se elimina con el sudor. Por ahora, el único perfume disponible para las píldoras es el de lavanda, ya que hay poca variedad de aceites esenciales comestibles. Con este invento no hay más excusas. El verano agradecido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario